• Redacción, traducción y diseño por EMIRU.
• Con información de kofaniv.snkplaymore.co.jp y KOF Universe.
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Shingo: —¡Le traje unos panecillos y otras cosas!
Hora del almuerzo en la escuela. Un joven solitario se encuentra en una esquina del patio, ocultándose de las miradas indiscretas. Shingo Yabuki toma un poco de pan y corre hacia un chico que está recostado contra un árbol sin hojas.
Shingo: —A ver, hoy me dieron el sándwich y un pan de croqueta.
Chico: —¿Eh? Esto...
Shingo: —Le traje uno de esos cafés con leche también. Lo voy a dejar aquí, ¿de acuerdo?
Chico: —Sí, como quieras.
Lleva más de tres meses trayéndole el almuerzo a ese mismo sitio.
Shingo: —Bueno, supongo que hoy me enseñará un nuevo movimiento, ¿verdad?
El muchacho saca el sándwich de su empaque, se pone en pie tras dar un generoso bocado y se mueve a una distancia adecuada del árbol en el que había estado apoyado.
Chico: —Está bien, pero solo voy a hacer esto una vez.
Shingo: —Entendido...
El chico desata una repentina serie de golpes contra el árbol.
Chico: —¡Oye, amigo, tu defensa está completamente abierta!
¡Crac! El árbol se sacude violentamente. Una inspección cuidadosa revelaría que la corteza está chamuscada en ciertas áreas. La ausencia de hojas en el árbol se debe a que siempre lo utilizan en lugar de un saco de arena.
Shingo: —¡Ah! ¡¿Ese es el movimiento Wicked Chew?!
Chico: —¡Oh! Vaya que te lo sabes, Shingo. Realmente has estado estudiando, ¿no?
Shingo: —¡Sí, lo vi en la televisión el año pasado! Estoy seguro de que ese fue el movimiento que utilizó para noquear a Kensou en las semifinales, ¡¿verdad?!
Chico: —(¿Cómo voy a recordar algo así?)
Shingo: —A ver... primero de esta manera, luego de esta otra... y así...
Shingo recrea los movimientos del chico en su cabeza, intentando memorizarlos.
Shingo: —Pero ayer dijo que iba a enseñarme el Rainbow Energy Dynamite Kick, ya sabe, la R.E.D. Kick.
Chico: —¿Yo dije eso?
Shingo: —Bueno, como sea. ¿Entonces este estilo es el movimiento Wicked Chew?
Chico: —A ver... Creo que es el estilo número cien... o el quince... ¿no?
Shingo: —No, no. Ese es el Poison Bite que me mostró antes.
Chico: —Ah, sí, es verdad. Entonces debe de ser el estilo 114, sí, ese mismo.
Shingo: —¡Señor Kusanagi! ¡¿Cómo puede equivocarse con eso?!
Sus palabras denotan desconcierto, pero aun así Shingo parece estar disfrutando del momento.
Shingo: —Veamos... el estilo 114, Wicked Chew... sí, ese es.
Como Shingo acostumbra apuntar todo en su libreta, imita las acciones de la técnica.
Shingo: —¿Es así como se hace?
Kyo: —Sí. De esa manera se hace.
Shingo: —¡¿En serio?! ¡Gracias, señor Kusanagi! Ahora siguen las... llamas, ¿no?
Kyo: —Bueno, las llamas...
Shingo: —Nunca he sido capaz de prenderlas, pero me da la sensación de que si esta vez me concentro un poco más, ¡podré crear fuego con este movimiento!
Kyo: —(Creo que conformarte con imaginarlo es lo mejor para ti).
Shingo: —Así que voy a seguir practicando hasta que pueda lanzar llamas como usted, señor Kusanagi.
Kyo: —De acuerdo, seguro que lo lograrás si sigues practicando. Bueno, me tengo que ir.
Tomando el almuerzo que Shingo le compró, Kyo Kusanagi se dirige de nuevo a las aulas mientras termina de comerse el sándwich.
Shingo: —¡Muchas gracias, señor Kusanagi!
Shingo hace una profunda reverencia.
Kyo: —Tienes buena memoria, pero... ya sabes.
Kyo agita la mano derecha desganadamente sin mirar atrás y regresa a la escuela.
Kyo: —Nos vemos. ¡A trabajar duro!
Mientras Kyo desaparece en el edificio escolar, Shingo comienza a practicar e intenta consolidar el movimiento que le acaban de enseñar.
Shingo: —¡Muy bien! ¡A dominar el Wicked Chew!
Aquellos dos estudiantes no tenían nada en común salvo pertenecer a la misma escuela, siendo uno de un grado superior y el otro de un curso inferior. Pero un día, hace dos meses, el joven Shingo Yabuki apareció de repente ante Kyo.
Shingo: —¿Usted es Kyo Kusanagi, verdad?
Kyo: —Sí, soy yo. ¿Quién demonios eres tú?
Shingo: —Soy Shingo Yabuki, de la clase de segundo año. ¡Señor Kusanagi! ¡Por favor, enséñeme sus movimientos! ¡Se lo ruego!
Kyo: —¿Qué dices?
Esa fue la primera conversación de Kyo con Shingo. Parece que Shingo lo vio en el torneo The King Of Fighters '96 y se convirtió en su admirador al instante. En un primer momento Kyo lo mandó a volar, pero Shingo terminó agotando su paciencia y este accedió a enseñarle sus técnicas. A pesar de sus esfuerzos, Shingo no es un descendiente del clan Kusanagi, por lo que solo puede imitar los golpes del Wicked Chew que aprendió ese día. Pese a ello, Kyo continúa instruyendo al dedicado Shingo, aunque lo hace principalmente por la comida gratis.
Shingo: —(De esta manera, y ahora de esta otra...)
Desde que utiliza ese método de combate, parece haberse acostumbrado a él y, a pesar de que solo ve un movimiento a la vez, domina las acciones de inmediato.
Shingo: —(Bien, creo que ya lo tengo dominado... ¿Esto es todo, verdad?)
Shingo reajusta su postura, concentra su mente y lanza sus golpes con todas sus fuerzas.
Shingo: —¡Oye, amigo, tu defensa está completamente abierta!
Cualquier espectador asumiría que aquel era solo otro golpe común. ¡Ding-dong, ding-dong, ding-dong, ding-dong! Las campanas de la escuela que marcaban el final del receso para el almuerzo resonaban por todo el patio. Los estudiantes que estaban fuera regresaban a los salones desde todas las direcciones.
Shingo: —(Bueno, supongo que será mejor que vuelva).
Después de las clases. El clima ha empeorado de forma repentina y la llovizna de la tarde se ha transformado en un aguacero constante. Los estudiantes reaccionan a la lluvia de diversas maneras: algunos abren sus paraguas sobre sus cabezas, otros corren a casa para cubrirse pronto y otros esperan en el vestíbulo a que el temporal termine.
Shingo: —¡Oye, amigo, tu defensa está completamente abierta!
Mientras la lluvia cae, Shingo repasa las técnicas que aprendió de Kyo en el lugar de siempre. Practicar en el desértico patio después de la escuela se ha convertido en parte de su régimen diario; repasa cada golpe aprendido hasta llegar al más reciente, el Wicked Chew, y lo hace todos los días sin importar el clima. Sin embargo, ya comienza a asaltarle la vaga idea de que la práctica en solitario tiene sus límites.
Shingo: —¡Uf, puf, puf...! Todavía no lo consigo...
Tomando un breve descanso, Shingo se deja caer en el suelo empapado. Piensa en las dudas que ha tenido desde el mediodía y contempla su meta definitiva: The King Of Fighters. Debido a que vio el torneo por televisión el verano pasado, Shingo es quien es hoy gracias a esa competencia; busca el camino para ser tan fuerte como su héroe, Kyo, y un nuevo torneo está por llegar este verano.
Shingo: —(Participar en The King Of Fighters... ¿Pero podré hacerlo? ¿Yo?)
Unos meses antes, jamás habría imaginado levantar sus puños contra otro ser humano. No fue para eso por lo que emprendió este camino. Pero ahora las cosas eran diferentes.
Shingo: —(¡Quiero participar y ser como el señor Kusanagi!)
La incertidumbre recorre su mente y luego, como si estuviera inspirado, disipa las dudas con determinación.
Shingo: —(¡Eso es! ¡Lo peor que puede pasar es que pierda!)
Shingo se pone de pie rápidamente, se alienta a sí mismo y reanuda su entrenamiento. Más tarde, Shingo superaría las eliminatorias individuales de The King Of Fighters sin ningún problema, logrando avanzar a las finales.
• Redacción, traducción y diseño por EMIRU.
• Con información de kofaniv.snkplaymore.co.jp y KOF Universe.
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