Japan team | KOF XIII

A medida que el verano se acercaba al hemisferio norte, el hemisferio sur estaba a punto de presenciar los últimos vestigios del otoño. Y más rápido aún que la llegada de la nueva estación, un joven viajaba por el mundo. Pero su viaje pronto llegaría a su fin. Cerca de allí, un hombre ejercía su oficio con un bandoneón y tocaba un tango argentino que se escuchaba en aquel callejón.

El hecho de haber estado en este país por más de un mes y no haber aprendido ni un solo paso significaba que Benimaru seguramente se burlaría de él, pero el joven no vino aquí para tomar clases de baile.

Silbaba junto con la música y avanzaba por el callejón de tonos neón con una mano metida en el bolsillo de su chaqueta de cuero. De repente... el joven saltó hacia atrás.

"....".

Soltó la mochila que llevaba al hombro y levantó los puños. Una delgada línea roja de sangre apareció en su mejilla.

"¿Quiénes son ustedes?".

El joven preguntó con voz baja mientras permanecía en guardia, listo para atacar a la oscuridad.

"¿Kyo Kusanagi, supongo?".

Un joven alto y delgado con corte de hongo emergió de las sombras y se dirigió al objetivo de su ataque con aire de arrogancia. Junto a él estaba una chica de cabello corto que se acurrucaba inusualmente cerca. Ambos tenían una piel de una palidez enfermiza que contrastaba fuertemente con sus ojos innaturalmente oscuros.

"Reconozco esta sensación".

Mientras los miraba, el joven —Kyo Kusanagi— presionó suavemente la herida de su mejilla.

"Son parte de ese grupo, ¿no? ¿Qué demonios quieren conmigo?".

"....".

El joven no respondió a la pregunta de Kyo, sino que se quedó allí jugueteando con una especie de cuerda. Kyo entrecerró los ojos para ver con qué jugaba el muchacho. Era un parche de cuero negro. Al darse cuenta de qué se trataba, la imagen de cierto veterano mercenario tuerto apareció de inmediato en la mente de Kyo.

Si ese parche provenía de donde Kyo pensaba, entonces este joven debía ser muy hábil. La complexión del chico era demasiado delgada para ser la de un artista marcial, pero Kyo había peleado lo suficiente para saber que ese cuerpo frágil y pequeño aún podía ocultar un poder extraordinario.

"Ya veo, así que no son solo ratas de alcantarilla. Aun así, ¿qué asuntos tienen conmigo? Si van a quedarse callados, entonces quítense de mi camino".

"Heh. Estás lleno de energía, pero eso es todo".

El muchacho se puso burlonamente el parche en su ojo derecho y señaló a Kyo con su mano derecha.

"Esta es la primera vez que nos vemos, pero parece que te calculé mal, Kyo Kusanagi. No pensé que el sucesor de la espada fuera así de débil".

El chico y la chica compartieron una risa tras señalar el corte que le hicieron a Kyo con su ataque sorpresa. Kyo no mostró enojo ante sus burlas. En su lugar, sonrió.

"Te faltan como cien años para hablarme así, niño".

"¿Qué?".

"¿En serio? ¿Aún no te has dado cuenta?".

Ahora fue Kyo quien señaló al joven. A la altura de su pecho, el suéter de verano que llevaba puesto se había convertido en ceniza blanca.

"....".

La expresión del chico se tensó por la sorpresa. Ahora comprendía que, en el momento en que atacó, Kyo no solo lo esquivó, sino que lanzó un contraataque inmensamente preciso. Más importante aún, se dio cuenta de que, si Kyo hubiera hablado en serio, probablemente no estaría vivo para tener esta conversación.

El tono de desprecio había desaparecido por completo de la voz del chico.

"Así que ahora te he calculado mal dos veces. Eres mejor de lo que pensaba".

"Me alegra que ahora puedas verlo".

Kyo hizo crujir su cuello y sonrió.

"¡Entonces, supongo que es mi turno!".

"Espera".

Un instante antes de que Kyo acortara la distancia, el chico le lanzó un objeto.

"¿...?".

Una mirada de confusión cruzó el rostro de Kyo. Un sobre blanco con un sello rojo y la letra "R" grabada... Este objeto le era familiar.

"¿Por qué tienes esto?".

"Queríamos asegurarnos de que aparecieras, así que vinimos a entregarte esta invitación personalmente. Pero por supuesto, parece que fue una precaución innecesaria".

Dicho esto, el joven del cabello de hongo y su silenciosa compañera retrocedieron.

"Te he dado la invitación, Kyo Kusanagi. El tipo que estás buscando probablemente estará allí. Veremos qué tal te va".

"Tú cállate".

Mientras los dos desaparecían en la oscuridad, Kyo se quedó mirando la invitación. No necesitaba romper el sello; sabía lo que decía el contenido. Kyo guardó el sobre en su mochila y sonrió.

"Bueno, mientras sirva para encenderme. Voy a destrozar a golpes a ese tonto".

 

Mientras esperaba que el semáforo cambiara, Benimaru inició una conversación con Kyo.

"¿Y bien? ¿Vas a visitar a Shingo al hospital?".

"No hay necesidad de eso".

"¿Qué tal a Chizuru? Escuché que Yagami fue a verla".

"Definitivamente no hay necesidad de eso".

Kyo reprimió un bostezo tras terminar tajantemente la conversación. Apenas una hora antes, Benimaru y Daimon se habían reencontrado con Kyo Kusanagi en el aeropuerto. Para bien o para mal, era el mismo de siempre: distante e infantil. Se fue del país para entrenar, pero parecía que lo único que había mejorado era su físico. Benimaru hizo contacto visual con Goro Daimon a través del espejo retrovisor y le lanzó una sonrisa cómplice.

"¿Qué?".

Kyo lanzó una mirada fría a Benimaru desde un lado.

"¿A qué te refieres con 'qué'?".

"Te acabas de reír, ¿no?".

"No, no lo hice".

"Mmm".

Mientras Kyo reclinaba el asiento del pasajero, se quedó mirando por la ventana.

"Oye, Daimon".

"¿Qué pasa, Kyo?".

"¿Qué hay de tu trabajo?".

"Siempre soy un judoka. No tienes que preocuparte por mí".

Cuando Benimaru pisó el acelerador, intervino:

"Goro se está tomando un descanso de sus labores de enseñanza hasta que termine el torneo".

"Mmm. Así que supongo que no puedes perder, por el bien de la reputación de tus alumnos".

"Por supuesto que no perderé. Es lo mismo para ti, ¿verdad? Ninguno de nosotros puede aceptar ser derrotado aquí".

"Sí".

La vegetación pasaba como un borrón ante la vista de Kyo, que sonrió débilmente.

"Oigan, Benimaru, Daimon".

"¿Qué?".

"Es un poco tarde para preguntar, pero ¿están seguros?".

"¿Sobre qué?".

"Sobre entrar en este torneo. No sé quién lo organiza, pero los que mueven los hilos son esos tipos".

"Los de la Tierra Distante" —Benimaru y Daimon se habían enfrentado al grupo en torneos anteriores. Eran muy conscientes de las capacidades de ese grupo. Ni Benimaru ni Daimon se inmutaron.

"Bueno, me lo imaginaba".

Dijo Benimaru mientras sonreía con naturalidad.

"Cuanto más fuertes sean, más divertida será la pelea".

Con sus enormes brazos cruzados, Daimon esbozó una gran sonrisa.

"SÍ que era un poco tarde para preguntar, ¿verdad?".

"Mmm. Tarde es".

"Cállense".

Kyo cerró los ojos y se puso de mal humor. Cuando el joven regresó a su país, el hemisferio norte estaba definitivamente en pleno verano. El calor estival estaba caldeando sus espíritus. Los mismos amigos, el mismo verano, y tal vez ese hombre esté... eso era todo lo que hacía falta para que el fuego de Kyo comenzara a arder.

 



• Redacción, traducción y diseño por EMIRU.

• Con información de kofaniv.snkplaymore.co.jp y KOF Universe.

• Comparte este material utilizando los créditos correspondientes.

Anterior Siguiente

نموذج الاتصال

BLOQUEADOR DE TEXTO BLOQUEADOR DE LA TECLA F12 (Herramientas del desarrollador)