• Redacción, traducción y diseño por EMIRU.
• Con información de kofaniv.snkplaymore.co.jp y KOF Universe.
• Comparte este material utilizando los créditos correspondientes.
Kensou: —Vaya, hay un montón de ellas esta vez.
Para ellos dos, hasta ese momento, el correo era algo que solo llegaba de vez en cuando, pero recientemente las cosas habían cambiado. Siempre que Chin regresaba de la ciudad en aquellos días, volvía con montañas de cartas.
Athena: —Desde que participamos en el KOF del año pasado, hemos estado recibiendo un montón de cartas.
Kensou: —Por supuesto, eso es porque mostramos al mundo nuestras hazañas en la televisión.
Chin: —Pero no hay cartas para ti en este lote, hijo.
Kensou: —Eso no es cierto, maestro; tengo muchas aquí mismo.
Chin: —¿Así que te alegra recibir cartas de odio y sobres con hojas de afeitar de admiradores masculinos retorcidos de Athena?
Kensou: —Pero...
Kensou se muere de vergüenza.
Kensou: —¿Entonces por qué el maestro recibe cartas de fanáticos mientras que yo solo recibo cartas de chicos que me dicen que me mantenga alejado de Athena? —rezonga entre dientes—.
Chin: —Ya empezamos otra vez con los rezongos. Supongo que será mejor darle un poco de espacio.
En ese momento, Athena Asamiya encuentra una carta para Kensou.
Athena: —¿Qué es esto? Oye, Sie Kensou, parece que recibiste una carta de una admiradora.
Kensou: —¡¿Dices que es de una admiradora?! ¡Qué bien! ¡Tengo una carta de una chica! ¡Una carta!
Kensou toma la carta de Athena y, al ver el contenido, su expresión cambia por completo y se le dibuja una gran sonrisa en el rostro.
Chin: —Pero ustedes no van a participar en el KOF para convertirse en un par de celebridades...
Kensou: —Lo sabemos, maestro.
Athena: —Así es, maestro.
Chin: —Bueno, mientras lo tengan claro, está bien.
Chin Gentsai se queda preocupado por lo que ve. Por supuesto, los dos han entrenado a fondo desde el final del torneo del año pasado y, de hecho, se han esforzado más que antes, así que por ese lado no hay problema; pero su juventud le causa inquietud. Si siguen así, a Chin le preocupa que algún día dejen de valorar su vocación.
Kensou: —¿Qué hay de este año? ¿Qué pasará con The King Of Fighters?
Chin: —Lo estoy pensando ahora mismo, pero creo que este año deberíamos quedarnos fuera.
Athena: —¿Por qué?
Chin: —La última vez ustedes dos se morían por participar y yo accedí en favor de su entrenamiento. Eso sí, quedé muy satisfecho con sus actuaciones; ambos lo hicieron muy bien. Su entrenamiento ha demostrado ser más eficaz de lo que jamás habría soñado. No podría alabarlos lo suficiente.
Kensou: —Entonces deberíamos volver a participar este año y ver cuánto más hemos mejorado, ¿no cree?
Chin: —Pero el evento del año pasado fue tan grande que todo el mundo causó un gran revuelo a su alrededor.
Athena: —Esta montaña de cartas es, sin duda, la prueba de que tenemos todo lo necesario para dar entrevistas en revistas y televisión; y vaya que son demasiadas.
Chin: —Quiero que ustedes dos entrenen a su propio ritmo en un entorno tranquilo, lejos de las distracciones del mundo exterior. Si ya lo he dicho antes, lo volveré a decir un millón de veces más de ser necesario: su poder debe ser usado cuando llegue el momento de salvar a las personas, así que dudo mucho que deban convertirse en superestrellas.
Kensou: —Sí, tiene razón. Bueno, si así lo siente, maestro, no hay motivos para inscribirse en el torneo.
Athena: —Tienes razón. Entrenar es lo más importante para nosotros.
Chin: —Veo que me entienden...
Los discípulos habían pasado la prueba. Chin se daba cuenta de que el KOF era una de las cosas que Athena y Kensou, quienes pasaban todo el tiempo entrenando en aquel antiguo templo, esperaban con ansias cada año. A Chin le dolía oír la falta de entusiasmo en sus respuestas.
Por la noche. Tras haber terminado la jornada de entrenamiento, todos necesitan un poco de tiempo libre. Chin sale a dar un paseo mientras que los otros dos aprovechan el momento para terminar de revisar la correspondencia. La mirada de Athena se posa en una carta en particular: una carta de una chica de su misma edad. Athena lee la carta y, claramente conmovida, se la muestra a Kensou.
Kensou: —Vaya, supongo que también hay fanáticos de este tipo.
Athena: —Tengo que hablar con el maestro sobre esto.
Athena quita la carta de las manos de Kensou y se acerca a Chin, quien acaba de regresar de su paseo.
Kensou: —Ah, Athena, espera...
Athena: —Maestro, ¿puedo hablar un momento con usted?
Chin: —¿Qué ocurre, Athena? ¿Por qué estás tan seria?
Athena: —He estado pensando y creo que deberíamos participar en The King Of Fighters de este año.
Tras decir esto, le entrega la carta a Chin.
Querida Athena: Te vi luchar en The King Of Fighters el año pasado y me volví una gran admiradora tuya. A causa de una terrible enfermedad, me quedé incapaz de caminar y, tras salir del hospital, tenía mucho miedo de salir de casa, por lo que dejé de ir a la escuela. Pero un día, unos meses más tarde, encendí el televisor y vi a una chica de mi edad enfrentándose a oponentes temibles. Unos días más tarde supe que esa chica eras tú, Athena, y que no importaba cuántas veces te derribaran, siempre te levantabas. Al ver que no te desanimabas, me di cuenta de lo cobarde que había sido y me prometí dejar de sentir lástima por mí misma. Entendí que debía esforzarme y empecé a ir a la escuela otra vez. Desde entonces, comencé a estudiar mucho y logré ingresar a mi primera opción de preparatoria. Todo te lo debo a ti. Gracias, Athena. Por cierto, espero que participes en el torneo de este año también. Me gustaría estar entre el público y animarte en persona. Te deseo lo mejor. Nunca te rindas.
Athena: —Esta carta me hizo comprender que, a través de nuestro esfuerzo, inspiramos a las personas. ¿No es eso para lo que hemos estado entrenando, maestro? ¿No es esta una manera de salvar a la gente?
Kensou: —Tienes toda la razón. Naturalmente no podemos salvar a nadie si nos quedamos aquí solo entrenando, pero si podemos inspirar a las personas a salir adelante con solo participar en el KOF, seríamos unos tontos si nos quedamos aquí de brazos cruzados.
Kensou intervino con buen criterio al entrar a la habitación tras escuchar las palabras de Athena.
Chin: —Mm...
Athena: —Creo que incluso si el entorno de nuestro entrenamiento cambia, no habrá problema mientras mantengamos la paz dentro de nuestros corazones.
Kensou: —Sí, estoy de acuerdo con Athena.
Chin: —Bien, ahora veo que están entusiasmados. Pero si ya se les metió la idea en la cabeza, entonces deben estar listos para ganar este año.
Adventure: —Así será, maestro.
Chin: —Es bueno seguir sus propias convicciones; sería un mal maestro si les impidiera continuar con su autodescubrimiento. Ustedes dos parecen saber muy bien lo que se debe hacer, así que no tengo nada más que decir.
Athena, Kensou: —Gracias.
Kensou: —¡Bien! Este año me esforzaré al máximo para recibir montañas de cartas de los fanáticos.
Athena: —¡Kensou! ¿Qué estás diciendo? ¡Esa no es la razón por la que vamos a participar!
Chin: —Sabía que estaba cometiendo un error...
Kensou: —Ah, relájese, maestro. Solo estaba bromeando.
Chin: —¿De verdad?
Chin mira a Kensou con escepticismo.
Kensou: —Lo digo en serio, ¡¿verdad, Athena?!
Athena: —Mm... ¿cómo voy a saberlo?
Kensou: —Vaya, ¡¿tú también, Athena?!
Las risas resuenan bajo el cielo rojo del atardecer. Chin se toma un momento para reflexionar en medio de la agitación del momento.
Chin: —(Supongo que no tengo que preocuparme por estos muchachos, pensando que tienen mentes maleables o susceptibles a los vicios que los rodean. Estos dos jóvenes han crecido con madurez sin que yo me diera cuenta, así que lo mejor será aceptarlo. Es hora de ver cuánto han crecido en el último año. Solo espero que no quedemos atrapados en un incidente extraño como la última vez. Cielos, necesito un trago).
• Redacción, traducción y diseño por EMIRU.
• Con información de kofaniv.snkplaymore.co.jp y KOF Universe.
• Comparte este material utilizando los créditos correspondientes.